Puente de la Jaya

Puente de la Jaya
El puente de la Jaya, Picos de Europa.

El puente medieval de la Jaya, sobre el río Cares, localizado en uno de los lugares más masificados de los Picos de Europa, lucía inusualmente solitario en un domingo de marzo. No obstante, los efectos de la masiva presencia humana en este lugar son patentes si se observa con detalle. A unos pocos metros de donde se tomó esta imagen, me agaché a fotografiar un pequeño helecho. Al acercarme al suelo, pude observar con tristeza la cantidad de suciedad que había junto a la planta. Al margen de los ubicuos pañuelos de papel usados, resultado de una higiene intima insensible al deterioro medioambiental, en el pequeño rincón en que crecía el helecho había varios trozos de plástico, en su mayoría pedazos de botellas de agua y trozos de bolsas.

Los Picos de Europa son un territorio muy pequeño sobre el que se concentra una presión turística muy importante, especialmente acusada en lugares icónicos como el Cares, los Lagos de Covadonga o Fuente De, por citar algunos. Incluso en un paisaje aparentemente inmaculado como este, a poca atención que se preste, se pueden observar claros signos de deterioro ambiental debido a nosotros, los que andamos por la montaña.

Me gustaría que mis fotografías sirvieran para contribuir a la conservación de las montañas, despertando el amor por ellas y la conciencia de su elevada fragilidad. Pienso que es difícil conservar aquello que no se ama y es imposible amar aquello que no se conoce. De este modo, el conocimiento de las montañas y la valoración de su belleza son los primeros pasos para su conservación.

Datos técnicos: Canon EOS R, Zeiss Distagon 21/2.8, filtro polarizador.

Galería Picos de Europa.

4 thoughts on Puente de la Jaya

  1. No son pocas las fotos que habré visto del puente la Jaya, pero sin ningún género de duda esta foto tuya es la mejor con diferencia…una foto preciosa Alberto…si señor. Me gusta esa distancia que permite saborear el entorno.

  2. Recuerdo las primeras salidas a la montaña con mi padre y como él nos insistía en no dejar ningún resto en la montaña. Desgraciadamente, esta zona de Picos de Europa está tan masificada en verano que los incívicos visitantes deben pensar que después vienen los barrenderos y los camiones a recoger sus residuos. Es lo que tiene la popularización de la naturaleza…..

    • Es cierto lo que dices, Nacho. Cuando los lugares se masifican el civismo es fundamental para su conservación, pero no es suficiente. Nuestra mera presencia está alterando la naturaleza: ¿No has visto la roca pulida por las suelas del calzado?¿No recuerdas los arañazos en la roca de las puntas de los bastones de trekking?¿Y el deterioro de algunos pedreros, hace 30 años impecables, hoy intransitables? Es ahí donde a menudo dudo sobre si mi actividad pública como fotógrafo de montaña estará ayudando a la conservación o, por contra, a la popularización de las montañas y, consecuentemente, a acelerar su deterioro. Mi intención está clara, el efecto no tanto.

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